Vuelo en globo aerostático por La Garrotxa y sus volcanes

Este fin de semana de marzo hemos podido vivir una experiencia inolvidable: ¡hemos volado en globo por la comarca de La Garrotxa, en Catalunya! Es algo que no se vive cada día, así que hemos decidido explicaros todos los detalles sobre esta actividad en un post. ¿Os animáis a descubrir lo singular y espectacular que es volar en este medio de transporte?

¡UN SUEÑO CUMPLIDO!

Todo el mundo tiene un sueño, algo que tiene que hacer o ver una vez en la vida. Para uno de nosotros (Anna en este caso) este sueño siempre ha sido subir en un globo aerostático. En su comarca natal se celebra el European Balloon Festival, en el que cada año se reúnen más de 40 globos para decorar el cielo de la ciudad de Igualada. Siempre lo hemos visto desde el suelo, que es una experiencia en sí, pero nos quedaba la espinilla de poder verlo alguna vez desde arriba.

Así que un sábado de marzo madrugamos más que nunca para estar a las 07:00 de la mañana en Santa Pau (La Garrotxa). Llegamos al aparcamiento de Vol de Coloms, que es la empresa con la que realizaremos esta experiencia, y nos dan un pequeño papel con una foto y nos dicen “este será vuestro globo”. ¡Qué emoción! Dejamos el coche y ya vemos un terreno de hierba enorme con 3 globos aerostáticos estirados en el suelo y varios chicos preparando las cestas. Podemos ver cómo lo organizan todo con un primer desayuno que nos tienen preparado (un café y un croissant) y salimos como dos niños pequeños a ver el espectáculo y hacer fotos. Entre la zona boscosa que nos rodea, los tres enormes globos hinchándose y el sol apareciendo a lo lejos detrás de las montañas… ¡Estamos muy muy nerviosos!

En menos de media hora ya está todo listo para subirnos. Xevi, nuestro piloto, nos llama a todos para entrar en la cesta. Por sorpresa nuestra, la cesta es enorme, en total cabemos unas 10 personas. Hace algo de frío siendo la hora que es, pero la llama del quemador del globo nos mantiene y la emoción hace que ni pienses en la temperatura. Es tan suave el movimiento del globo subiendo que no nos damos ni cuenta que acabamos de despegar. Miramos el suelo y estamos como suspendidos sobre la hierba, y nos vamos alejando cada vez más, los globos que antes teníamos al lado se van haciendo pequeñitos y los vamos viendo desde arriba. Miramos a nuestro alrededor y empezamos a ver los bosques, las montañas, el sol ya ha salido y nos acaricia la cara. Nos hemos quedado sin palabras…

¿Y AHORA HACIA DÓNDE VOLAMOS?

¡Nuestra experiencia volando en globo acaba de empezar! Xevi nos ha comentado que podemos estar entre 1 hora y media a 2 horas en el cielo, dependiendo de la zona donde vayamos, la cual será totalmente aleatoria ya que depende del viento. Nuestro punto de salida ha sido un campo que hay al lado del volcán Croscat.

¿Conocéis esta zona? Nos encontramos en La Garrotxa, conocida por sus volcanes y sus bosques de haya. Así que sin duda es el lugar perfecto para realizar este vuelo. En general no estamos acostumbrados a ver volcanes (excepto en nuestra pasada ruta por Islandia), así que ver los cráteres desde otra perspectiva lo hace aún más espectacular. Además esta comarca cuenta con un 60% de área boscosa. Nosotros hemos realizado esta experiencia en primavera y los tonos verdosos son preciosos bajo los primeros rayos de sol. Pero imaginamos que en otoño ver los marrones y naranjas de La Fageda d’en Jordà debe ser igual o más de indescriptible, por si alguien se apunta a hacerlo en esta época del año.

Y para terminar de vivir la esencia de esta zona, nuestro piloto nos sorprende con un poco de coca de llardons y una copa de cava rosado, en honor al color de la tierra que estamos viendo a nuestro pies. ¿Puede ser todo más perfecto? Mientras nos deleitamos con este manjar, nos vamos alejando de los volcanes Croscat y Santa Margarida y vamos descubriendo las otras maravillas de la comarca y de la provincia entera. Desde esta perspectiva tan alta vemos Montserrat, los Pirineos nevados, el mar, el Cap de Creus, el lago de Banyoles brillando como un espejo… Y todo este paisaje lo vamos saboreando poco a poco, siguiendo el viento, en absoluto silencio porque no escuchamos ni los coches que parecen de juguete desde ahí arriba.

EL GLOBO Y OTROS DETALLES

Resulta que hemos subimos casi sin darnos cuenta a 2.000 metros (6.500 pies). Este transporte se mueve con el viento y sus corrientes, así que no hay sensaciones de velocidad ni cambios bruscos. Es tranquilidad total. Hemos decidido que es nuestro transporte favorito 😉

Antes de volar nos habían surgido muchas dudas: ¿nos marearemos? ¿Y si nos da vértigo? Para nada os tenéis que preocupar. Hace un año hicimos un bautizo de vuelo en avioneta y sí marea un poco, además de alguna sensación de caída libre, pero os aseguramos que volar en globo no tiene nada que ver. En cuanto al vértigo, uno de los chicos que también volaba con nosotros tiene vértigo y al principio del vuelo le daba un poco de respeto mirar hacia abajo. En unos minutos te vas acostumbrando y a medio trayecto ya hacía como el resto, mirar hacia abajo con toda la tranquilidad. La cesta no se mueve y no tiene agujeros, así que la sensación de estar volando no se nota para nada. ¡Damos el aprobado a esta experiencia también para gente con problemas de altura!

La empresa Vol de Coloms lleva volando en la comarca desde 1992 y realizan alrededor de 265 vuelos al año (uno cada día, a no ser que no puedan salir por condiciones meteorológicas). Podéis consultar en su web los horarios y los precios para adultos y para niños. ¿Os recomendamos hacer esta actividad con ellos? Sin duda. Y esto es una opinión personal pero después de la experiencia que hemos vivido creemos que se merecen que hagamos mención de su trabajo en nuestro blog 🙂

EL ATERRIZAJE

Parece que el tiempo no haya pasado, que se ha detenido mientras estábamos paseando por las nubes, pero resulta que ya llevamos una hora y media en este sueño. Llega el momento de buscar algún huequecito en el suelo para aterrizar. Vamos descendiendo poco a poco y Xevi va ubicando posibles campos para bajar. En un par de veces nos parece que terminaremos chocando con algún edificio o árbol, pero es sólo cuestión de perspectiva, por suerte el piloto controla y terminamos bajando directos a un campo vacío, aunque con alguna vaquita que se asusta al vernos bajar. Unos segundos antes de tocar suelo tenemos que cogernos de las cintas que hay en la cesta y agacharnos para controlar mejor el golpe. ¡Hemos aterrizado perfectamente!

Cuatro vacas a lo lejos se quedan en fila un poco asustadas, no estarán muy acostumbradas a ver globos cada día que molesten su campo. Nos quedamos unos 15 minutos esperando dentro del globo a que venga otro compañero con el coche y nos confirme que tenemos permiso para aterrizar en esta área. Una vez todo está bajo control y tenemos el OK, podemos bajar y una vez el globo está deshinchado y estirado nos tocará ayudar un poco en la tarea de guardarlo. ¡En esta enorme tela acabamos de volar! Seguimos sin creernoslo… Una vez está todo listo, subimos a la furgoneta para volver al punto de inicio, el edificio que tiene Vol de Coloms al lado del Croscat, donde nos espera nuestro desayuno. Por sorpresa nuestra, resulta que nos hemos distanciado casi 45 minutos en coche del punto inicial.

De vuelta al restaurante donde hemos llegado a las 07:00 (¡ya se nos han hecho las 11!) nos sentamos en una gran mesa con el piloto y el resto. Más que un desayuno, para nosotros es casi una comida entera: pan con tomate, embutidos de la zona, butifarra de payés con “seques” (judías). Todo acompañado de un buen vino. Y además nos espera de postre una selección de yogures de La Fageda y un buen café. Esto hizo que la experiencia que ya creíamos perfecta, pasara a ser más que perfecta (de verdad que no exageramos). Nos llevamos a casa un buen recuerdo del día y además, como prueba de que hemos volado en globo aerostático, nos hacen un diploma para cada uno con un precioso mapa ilustrado de la zona.

En resumen: ha sido una de las mejores experiencias de nuetras vidas y esperamos volver a repetirla dentro de unos años, quizá en otra zona o en la misma pero en otra temporada. Pero estamos seguros de que volveremos a volar en globo y de nuevo será especial e inolvidable como esta primera vez 🙂

One Reply to “Vuelo en globo aerostático por La Garrotxa y sus volcanes”

  1. Unes imatges increibles!!! Moltes felicitats pel post.

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