Islandia día 5: Dettifoss y Selfoss y alrededores de Myvatn

Nos levantamos en Egilsstaðir, día 5 de nuestra espectacular ruta por Islandia, y por suerte hace un día radiante, aunque empieza a notarse un poco de viento… Nos incorporamos de nuevo a la carretera 1 para continuar nuestra ruta por el norte de la isla. Iremos viendo grandes zonas de desierto, secas montañas a lo lejos y ni un pueblo ni una ciudad a la vista. Cada kilómetro de este país nos vuelve a sorprender con algo nuevo.

Primera parada del día: la cascada Dettifoss. Para llegar hasta ella hay que seguir la carretera 1 hasta encontrar un cruce a la derecha que indica la carretera 862. ¡Ojo! Un kilómetro antes hay una señal indicando la carretera 864 que te lleva también a Dettifoss, pero no recomendamos coger esa: no está completamente asfaltada y tardaréis más tiempo a llegar a la cascada. La que cogimos nosotros nos deja al otro lado del salto de agua, pero os aseguramos que las vistas son igual de impresionantes desde una o desde otra. ¿Preparados para alucinar con una de las cascadas más espectaculares del país? Aunque os aseguramos que entre tanto desierto teníamos nuestras dudas de si realmente era posible encontrar algo de agua en la zona…

Dettifoss es la cascada más caudalosa de Europa y su grandiosidad, sus 100 metros de anchura, el arco iris que se forma a su alrededor y el ruido del agua al caer a 200 m3/s os dejarán sin palabras. Además, podéis aprovechar y acercaros andando hasta otra cascada vecina: Selfoss.

Volvemos a la desértica carretera Ring Road hasta volver a encontrar un cruce a la derecha que nos llevará al cráter Viti, del volcán Krafla, conocido por tener en su parte más fonda un lago de agua verde. Además, de camino al cráter, vamos viendo la central geotérmica, que abastece una gran parte del consumo energético del país. Nos quedamos sorprendidos de cómo, incluso siendo una construcción humana, esta central crea un paisaje espectacular con sus colores marrones y sus humeantes chimeneas.

Hverir, una zona geotermal del norte de Islandia, será nuestro siguiente punto. Lleno de pozos con agua hirviendo, fumarolas, la montaña naranja que se encuentra a su alrededor… Está claro que Islandia no dejará de sorprendernos.

Por cierto, en ese momento de la mañana el viento empezaba a hacerse algo preocupante…

Haga frío o calor, ¡nuestra ruta sigue y aún nos queda mucho por ver de ese día! Como fans de la serie Juego de Tronos que somos y estando por la zona, no quisimos perdernos una de las localizaciones del rodaje en Islandia, la cueva Grjótagjá. Hemos de reconocer que llegamos a la conclusión que estos rincones famosos de la isla pierden un poco el encanto cuando te encuentras con otros 50 turistas visitándolas (pensaréis que 50 son pocos, pero teniendo en cuenta que al norte de la isla casi no nos encontramos con nadie de fuera, ver de golpe 50 personas queriendo visitar una cueva te acaba impactando). Pero vale la pena igualmente. Es una cueva con un piscina natural de agua caliente (unos 40º C), utilizada hasta 1970 como zona de baño popular. Lo sentimos pero a día de hoy está ya prohibido darse un chapuzón…

Nos encontramos en la carretera secundaria 848, fuera de la Ring Road, que nos llevará a dar la vuelta por el lago Myvatn y viendo otros puntos turísticos 100% recomendables. En nuestro caso dimos la vuelta al lago en el sentido de las agujas del reloj y después de la cueva hicimos parada a Dimmuborgir.

Área de campos de lava con extrañas formaciones y cuevas que parecen viejos castillos derrumbados, pero no son más que bloques de lava petrificada, que le dan un toque místico al lugar. Además, las leyendas islandesas aseguran que es el lugar idóneo para encontrar gnomos y duendes e incluso dicen que es la puerta de entrada al infierno… Pasear por esta área no tiene pérdida, están marcados varios caminos que se pueden seguir según el tiempo y los kilómetros que queráis andar. Nuestro día aún no terminaba así que decidimos tomar la ruta más corta y proseguir nuestro camino…

Íbamos bastante bien de tiempo así que decidimos hacer parada a otra área de formaciones de lava, Hofdi, pero esta algo diferente: justo a la orilla del lago Myvatn y con una zona de bosque con mucho encanto (algo que no veremos en muchos más sitios del país). ¡Preparaos para encontrar mosquitos! Eso sí, el único insecto que encontramos nosotros en todo el viaje. Al igual que Dimmuborgir, Hofdi tiene diferentes recorridos marcados para que puedas ver las zonas de lava más curiosas e incluso algunos puntos donde poder observar a nuestros pies todo el lago Myvatn y sus alrededores.

Desde este último parque, y a lo largo de la carretera que rodea el lago, vais viendo a lo lejos redondos y perfectos pseudo cráteres, que se formaron por explosiones de gas cuando la lava de la zona de Myvatn estuvo en erupción hace más de 2.300 años. Los de Skútustaðagígar se pueden visitar e incluso puedes rodearlos por arriba y os aseguramos que es una visita bastante sorprendente.

Después de tantas horas turisteando y con un día de tanto viento, nos apetecía ya relajarnos en los famosos baños naturales. Así que terminamos de dar la vuelta a todo el lago para terminar de enamorarnos de esa zona e hicimos finalmente parada a los Mývatn Nature Baths. Como os contamos ya en el post del primer día, en Islandia hay dos baños naturales muy conocidos: el Blue Lagoon, que se encuentra a 50 minutos al sur de Reykjavík, el más famoso del país; y los baños de  Myvatn, al norte de la isla.

En nuestro caso, después de buscar muchísima información sobre ambas lagunas y leer infinitos comentarios, nos decantamos por la opción más desconocida pero igual de magnífica y decidimos hacer nuestra experiencia de spa en el norte.

Los baños termales de Myvatn son de agua alcalina y las sales de silicio le dan un toque turquesa precioso. Normalmente la temperatura del agua es de 37ºC así que es una experiencia ideal en este frío país. Nada tiene que envidiarle al Blue Lagoon: es más pequeño, sí, pero está muchísimo menos concurrido de gente y puedes relajarte y pasear por el agua tranquilamente. Además el precio es de 5.000 ISK por persona en temporada alta (37€), algo que nos convenció bastante más que los 80€ del Blue Lagoon que además te limitan a sólo una hora.

¿Os acordáis que os hemos ido contando sobre el fuerte viento que nos estaba haciendo ese día? Tuvimos la “mala suerte” de que el viento de ese día fue incluso inusual para un país como Islandia, así que nada más entrar a los baños nos avisaron: “¿preferís venir otro día?”. Nuestros días estaban ya organizados para el resto del viaje y al día siguiente ya no estaríamos por la zona, así que nos aventuramos igualmente a entrar con ese viento. Eso sí, nos hicieron un 15% de descuento porque el agua estaba a 33ºC. Aunque en realidad, eso fue lo de menos. La experiencia dentro del agua es perfecta, además el sol nos calentaba la cara y no pasamos frío. Lo peor: llegar hasta el agua. Acordaros que es un spa exterior, primero te duchas en los vestidores y luego sales. ¡8ºC de temperatura, un viento infernal, en bañador y recién duchado! Los metros que separan los vestidores de la piscina se hacen eternos, pero cuando entras en el agua te olvidas del frío así que es una experiencia obligatoria incluso en invierno.

Una vez relajados y de vuelta a nuestra camper, volvimos a la Ring Road para continuar hasta nuestro último lugar a visitar de esa jornada: la cascada de los dioses, Goðafoss. Se encuentra a 40 minutos en coche del lago Myvatn y, después de un día ya brillante, esta cascada nos dejó de nuevo sin palabras.

Nuestro día finalizaba en la conocida como “la capital del norte”, Akureyri, a otros 40 minutos en coche desde Godafoss. Llevábamos a nuestra espalda 700 kilómetros desde Vík y sólo con una “ciudad” encontrada en el camino, Egilsstaðir, así que imaginaros qué sorpresa fue llegar a Akureyri y pasear por su calle principal con algunas tiendas y restaurantes. Eso sí, aunque estéis lejos de Reykjavík no penséis que va a ser más barato, si estáis intentando hacer un viaje “low-cost” no os recomendamos mirar los precios del plato en estos restaurantes…

Pasamos la noche en el Akureyri Campsite por 1.300 ISK, a dos pasos del centro de la ciudad. Seguíamos sin suerte, no había rastro de auroras boreales, pero nuestro día había sido más que completo y aún nos quedaban varios días de aventuras con otras opciones de verlas.

Podéis seguir nuestra ruta del día 6 en nuestro siguiente post: Akureyri, iglesias, Látrabjarg y Breiðavík.

 

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